2,5 millones de euros para publicitar su reforma laboral

El Gobierno ha planeado fundirse 2,5 millones de euros para publicitar su reforma laboral. Mantiene el Ejecutivo que ha de concienciar a la población sobre el problema del paro y la necesidad de contratar sobre todo, a los jóvenes. España bate récords de paro juvenil en Europa –supera el 50%- y nuestros gobernantes se plantean que lo idóneo es gastarse dos millones y medio de euros en una campaña de publicidad. Y todo ello con el objetivo de que la población conozca las bondades de la reforma laboral, porque cuanto más se conozca, mayores efectos positivos va a tener.

Y les parece normal. Surge la duda de si es que son muy listos o que es que son muy poco espabilados. Porque no cabe en ninguna cabeza que a día de hoy dilapiden dos millones y medio en una campaña de publicidad para contar las bondades de sus políticas de empleo. Si realmente es así, la cordura ha salido por la ventana de la Moncloa. Es un disparate hacer este alarde publicitario cuando los recortes en materias básicas como educación o sanidad están a la orden del día. Los medios de comunicación en los que se inviertan 1.800.000 euros serán los únicos que estén esperando los ingresos por publicidad, pero ni tan siquiera ellos defienden el sinsentido que supone este gasto.

Es una campaña dirigida sobre todo a autónomos y pymes, para que contraten a jóvenes. Y el resorte automático que salta es: y ¿cómo van a contratar si carecen de financiación para continuar expandiendo sus negocios? ¿No sería más lógico invertir ese dinero en otro tipo de necesidades reales como la financiación para las pymes?

No cabe en ninguna cabeza este despilfarro para vender las bondades de la reforma laboral, que por otra parte y según ha reconocido el propio Gobierno no ha servido para la creación de empleo. Ahora tenemos en ciernes la reforma de la reforma, los cambios que se van a introducir para fomentar la empleabilidad en nuestro país. Y el bombo y platillo que hay que darle al asunto para que toda la población sea consciente de lo bien que lo está haciendo el Gobierno.

¿En qué país vivimos? En este en el que se vende la piel del oso antes de cazarlo: invertir ese dinero para publicitar ¿el qué? Una reforma laboral que hasta ahora han reconocido que no ha generado empleo. Hay que concienciar a la población… ¿Acaso no están concienciados los seis millones de parados que hay en este país y sus familias? A los únicos que les falta consciencia y conciencia es a esta clase privilegiada y que vive en otro mundo que no es el real, que dispone de sueldos tres veces superiores a la media y que carece de la visión de estado necesaria para mirar por los intereses comunes. Ahora vamos a despilfarras dos millones y medio de euros, y luego se quejaban del Plan E del anterior Gobierno… Pues es un despropósito, aquel plan y este gasto innecesario en una campaña publicitaria para decirnos que hay que contratar jóvenes.

¿Cómo van a contratar las empresas si no tienen acceso al crédito para continuar con sus negocios? ¿Cómo van a contratar jóvenes si los emprendedores tienen que luchar contra la burocracia y los impuestos para arrancar una idea de negocio? Y ellos en los medios, hablando de que bien hacen las cosas. Así vamos.