“Director de la felicidad” ¿nuevo cargo en la plantilla laboral?

No se trata de una broma, más bien parece ser el cargo del futuro. Muchas se han arriesgado a apostarle a crear cargos que vayan en vía con mantener el mejor clima laboral posible para que el resultado sea un mejor desempeño que redunde en mayores rentabilidades, está claro. Gigantes como Google, Apple o Pixar han perseguido la felicidad de sus trabajadores y el mundo empresarial le atribuye a esa estrategia el éxito que han obtenido y el lugar que actualmente ocupan en el mercado. Desde esta perspectiva, ya no es tan complicado imaginarse que pueda existir en una compañía un Director de la Felicidad, de hecho, no es difícil porque ya existe.

Precisamente, la empresa multinacional venezolana de cursos de inglés online Open English, tiene más de cien mil estudiantes en 40 países, ha incorporado recientemente a su equipo de trabajo a Alain Lagger, Director de la Felicidad. De acuerdo con la empresa, el objetivo de este puesto es el de desarrollar una cultura de cooperación y optimismo dentro la compañía.

En concreto, el cargo de Lagger se encarga de mantener una relación cercana con todos empleados, con lo cual debe emprender constantes viajes a Miami, Caracas, Bogotá, Sao Paulo, Buenos Aires y Europa para organizar en cada sede actividades lúdicas como talleres artísticos, conferencias y hasta meditación. Y como toda gestión, sus resultados son medibles. El principal indicador es la satisfacción de los empleados, cuyas variables son el número de trabajadores que han dejado la compañía y el número de candidatos que quieren trabajar allí, a lo que se suman los comentarios de los clientes y su calificación de la calidad del servicio.

Y no sólo las empresas se han orientado hacia esta línea, la academia y la gestión gubernamental también. Por ejemplo, la prestigiosa Universidad de Standford ha diseñado un curso llamado “Diseñando la felicidad” (Designing happiness), impartido por su escuela Graduate Business School. Incluso, recientemente el presidente de Venezuela Nicolás Maduro anunció la apertura de un Ministerio de la Suprema Felicidad en el país, algo visto con pasmo y sorpresa por la opinión pública nacional e internacional.

Ciertamente cada vez más empresas optan por ser “compañías felices”, al descubrir que la productividad y rendimiento de los empleados está directamente relacionada con la rentabilidad y el crecimiento de las mismas. Es muy probable que estas figuras de gestión orientadas a la felicidad de los empleados se vayan afianzando mucho más dentro de las estructuras organizativas. Al menos ya lo han hecho en algunas de las más grandes compañías, y seguramente muchas más fusilarán el modelo.